Comparten los sacerdotes de la diócesis, “reflexiones y propuestas” que surgieron del E.S.P.

Comparten los sacerdotes de la diócesis, “reflexiones y propuestas” que surgieron del E.S.P.

 
Al término del “Encuentro sacerdotal de pastoral” (E.S.P.), los sacerdotes de la diócesis de Lomas de Zamora agradecieron a los miembros de la Iglesia diocesana las oraciones por ellos, manifestaron que “estos días de encuentro con Dios y sincera fraternidad (…) han encendido el deseo de salir `mar adentro´ una vez más”, y compartieron “las reflexiones y propuestas que allí surgieron en torno a la sinodalidad”.

En un mensaje que los presbíteros seguramente leyeron y compartieron con sus comunidades en las misas del fin de semana (ver mensaje completo en adjunto), valoraron “un fuerte sentido de pertenencia diocesana” y afirmaron que “este sentido de pertenencia ha forjado, con la Gracia de Dios, un clero que no presenta grandes enfrentamientos fruto de eclesiologías irreconciliables, ni es refractario a los lineamientos diocesanos, y que es, en general,  trabajador y fraterno”.

“Esta rica herencia, nos impulsa a la tarea evangelizadora de servir a un Pueblo que conserva, con luces y sombras, su búsqueda de Dios en medio de los profundos cambios que vive cada día. La valoración que la gente hace del Bautismo de sus hijos, la devoción a sus difuntos en misas por ellos y la nueva pastoral de los cinerarios parroquiales, junto a su arraigado amor por la Madre de Dios y los santos, constituyen una oportunidad pastoral única, tanto de acogida cordial, cuanto de salida al barrio. Lo mucho que se viene haciendo, no sacia aún, el hambre que el Pueblo de Dios, experimenta por su Señor. Esto reclama de nosotros una mayor creatividad y compromiso”, señalaron.

Y advirtieron que “una amenaza en la evangelización debemos buscarla dentro de nosotros, cuando nos dejamos llevar por una cierta inercia pastoral que no reconoce las situaciones actuales y sigue repitiendo estilos, formas y estructuras pastorales inadecuadas y caducas. La consecuencia es, inevitablemente, la frustración por la falta de frutos y la nostalgia de un pasado que no volverá”.

El obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones SJ, el auxiliar, monseñor Jorge Torres Carbonell, y el vicario general, presbítero Hugo Barrios, acompañaron la semana pasada a los sacerdotes -párrocos y vicarios de las parroquias, del clero diocesano y religiosos- que se reunieron en la casa de retiros “Nuestra Señora de Guadalupe” (Luis Guillón).

Así comenzaba el E.S.P.