Los desafíos que le esperan a la Acción Católica de la diócesis

Los desafíos que le esperan a la Acción Católica de la diócesis


“No te rindas Motora, ¡hay futuro! ¡Dejate transfigurar para poder transfigurar a tu prójimo!”, animó el obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones SJ, en la misa de cierre del “Encuentro de Verano” con el que la Acción Católica de la diócesis inició hoy su año pastoral.

Con la participación de los miembros de los consejos parroquiales, los delegados de las áreas de jóvenes y aspirantes, y los militantes del área adultos, la apertura del encuentro desarrollado en el colegio San José (Burzaco) estuvo a cargo del presbítero Arnaldo Villalva, asesor de la ACA.

La jornada sirvió también para la presentación de la nueva presidente de la institución, Ana María Minnock, los vicepresidentes Álvaro Zamo y David Rodríguez, y responsables de las distintas áreas de pastoral.

Postales de la jornada

“Una comunidad va creciendo en el seguimiento de Jesús cuando pone en el centro el Evangelio, allí se juega nuestra identidad de cristianos”, señaló el obispo en su homilía. “Esta voz nos llama como católicos: discípulos-misioneros a renovar nuestra escucha, a replantear nuevas posibilidades de una nueva misión, a inculturar el Evangelio y a la desafiante tarea de Evangelizar la cultura. Lo haremos si lo vivimos como un desafío costoso, esforzado, en comunión y confiados en la gracia del que nos envía”, dijo en relación al evangelio del segundo domingo de Cuaresma.

“Solo la oración continua y la escucha atenta del Evangelio nos animarán a olvidar agravios, corregir actitudes, desinstalarnos y recobrar el fuego de la vieja Motora que hoy por el costo de la vida también parece haberse quedado sin combustible”, agregó. (Ver texto completo en adjunto).

Entrevista a la nueva presidente de la A.C.A.
en la edición de marzo de Eclesia

Por su parte, la laica Claudia Carabajal, de la A.C.A. nacional compartió en el día los desafíos de la institución para el trienio 2019-2021: ser una institución de “puertas abiertas”, priorizar la formación integral de discípulos-misioneros, valorar y cuidar la vida, atendiendo las necesidades espirituales y materiales de todas las realidades humanas, fomentando la cultura del encuentro con el hermano y promoviendo la conversión ecológica” (ver adjunto).

* Fotos: gentileza de Pablo Nobile