Advirtió la Pastoral de Adicciones sobre la “naturalización del consumo de sustancias psicoactivas”

Advirtió la Pastoral de Adicciones sobre la “naturalización del consumo de sustancias psicoactivas”


En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (U.N.L.Z.), en el marco de la “V Jornada sobre Narcotráfico y su impacto en la República Argentina”, el obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones SJ, propuso ante la problemática de las adicciones la “fraternidad” que “pasa por sentirme hermano, sentir que el otro es una persona, hecho a imagen y semejanza de Dios, y puede tener una chance en la vida”.

Junto al rector de la Universidad, doctor Diego Molea, con quien compartió el cierre de la jornada, el obispo habló esta noche de “ser cireneo, es decir, hacerse cargo de los otros, de los que están realmente vulnerados”.

Lamentó las experiencias de adicciones en el Centro de Recepción de Menores de Banfield; en las cárceles federales de Ezeiza, “que tienen más de 3000 internos e internas, y la provincial Nº 40 de Lomas con cerca de 1000 personas, y hay consumo de drogas adentro, quién entra la droga”; y se refirió al accionar de los soldaditos y el narcomenudeo “con chicos que venden drogas para comer, y esto es muy doloroso”: “no tomamos conciencia como sociedad de la prevención”, dijo.

“Francisco habla de la globalización de la solidaridad, pero yo diría, más que solidaridad, globalización de la fraternidad: cómo podemos acompañar a todos aquellos que podemos ayudar a transformar sus vidas. Qué podemos hacer nosotros con el narcotráfico, nada seguramente, pero sí podemos actuar con las consecuencias que éste produce. Ser cireneo, es decir, hacerse cargo de los otros, de los que están realmente vulnerados”.

Destacó la experiencia y el valor de los Hogres de Cristo que “priorizan fortalecer la comunidad” y compartió la obra del movimiento “Cuidadores de la Casa Común”, “nacido a la luz de la encíclica Laudato Si, una encíclica social que habla de una crisis integral, no solo del planeta sino de la persona humana, especialmente los descartados de la sociedad”.

Postales de la jornada

Al inicio de la jornada, el presbítero Osvaldo Mouriño, párroco de San Alberto Magno (Budge) y delegado diocesano de la Pastoral de Adicciones, integró el primer panel junto al obispo de Merlo-Moreno, mons. Fernando Maletti y otros especialistas para hablar sobre “Cómo prevenir la drogodependencia”.

El padre Mouriño, en su exposición, expresó su preocupación por la “naturalización del consumo de sustancias psicoactivas” y advirtió sobre “algunas publicaciones escritas que exaltan las virtudes de la marihuana, producciones de televisión pensadas por adultos para los jóvenes, que, a fin de asegurarse el éxito, en consonancia con un pretendido `progresismo mediático´ entrelazan la vida de los jóvenes con el consumo de alcohol y otras sustancias, no para la prevenir, sino para expresar que las drogas entre los jóvenes vinieron para quedarse y que no tiene sentido intentar lo contrario”.

Y planteó algo que muchas veces se percibe: “Una confusión no casual, sino construida especialmente, con el objetivo claro de naturalizar el consumo: “¿si el aceite de cannabis es bueno para la salud, ¿qué mal me puede hacer un cigarrillo que proviene de la misma planta?”.

“Desde esta Pastoral estamos convencidos que la mejor manera de evitar esos daños (muchas veces con consecuencias mortales) es la prevención que evite el consumo”, aseveró el sacerdote.

El encuentro -que contó con la participación de expertos e intelectuales que se reunieron para “analizar posibles soluciones y generar conciencia sobre esta problemática”- fue organizado por la U.N.L.Z., la Pastoral de Adicciones y la Pastoral Universitaria de la diócesis.