Monseñor García Cuerva visitó Rio Gallegos, su nueva diocesis

Monseñor García Cuerva visitó Rio Gallegos, su nueva diocesis


El obispo electo de Río Gallegos, monseñor Jorge García Cuerva, visitó en los últimos días su nueva diócesis como “un primer acercamiento” y para empezar a conocer su nuevo destino pastoral; el sábado 23 de marzo, a las 11, será la misa de inicio de su ministerio episcopal.

En declaraciones a la agencia Telam, quien fuera obispo auxiliar de la diócesis de Lomas de Zamora, señaló que "no quiero ser un obispo de escritorio” y que tiene decidido “andar de un lado a otro” y vivir en una casa común “que me permita ser vecino, ser amigo, encontrarme con la gente en la calle, que vaya a laburar como va todo el mundo. Que pueda tener mi cotidianeidad, que me hace más normal. Lo que no quiero ser es príncipe de la iglesia. Eso no”, afirmó.

Entrevista completa al nuevo obispo de Rio Gallegos
El nuevo obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego Jorge Ignacio García Cuerva (50) dijo hoy que no quiere ser "príncipe de la iglesia" y que no vivirá en el edificio que tiene el obispado en Río Gallegos al tiempo que cuestionó a la justicia y destacó la necesidad del trabajo en contra de las drogas, el aborto y la corrupción ratificando la opción preferencial por los más pobres.

"No quiero que se mueran más pibes. No quiero hacerle más concesiones al mal", expresó García Cuerva al manifestarse totalmente en contra de la legalización del consumo de drogas. También dijo que había "contradicción en la izquierda" con el tema aborto "porque nunca vi defender tanto la propiedad privada al decir con mi cuerpo hago lo que quiero".

El flamante obispo observó que la corrupción "es un tema estructural en nuestro país, en nuestra sociedad pero que también lo hacemos nosotros en la vida cotidiana. La gran búsqueda debe ser la transparencia y vivir con lealtad, como decían nuestros abuelos, de que llegue la noche y pueda apoyar tranquilo la cabeza en la almohada", opinó.

"No quiero ser un obispo de escritorio", aseveró al explicar que tiene decidido "andar de un lado a otro" y vivir en una casa común "que me permita ser vecino, ser amigo, encontrarme con la gente en la calle, que vaya a laburar como va todo el mundo. Que pueda tener mi cotidianeidad, que me hace más normal. Lo que no quiero ser es príncipe de la iglesia. Eso no", afirmó.


"La iglesia tiene que ser un hospital de campaña que reciba a todos los heridos de la vida", dijo que será el eje de su apostolado, "sin preguntar, sin juzgar", como lo propone el Papa Francisco. "Familia, Misión y Espiritualidad pero en esta clave", insistió el obispo al ser consultado por Télam sobre los principales lineamientos.

El prelado recordó que la opción por los más pobres es una opción evangélica: "estar cerca de los pobres no es un tema de izquierda o de derecha", agregando que "después lo que yo vote eso es otra cosa".

El prelado, nacido en Río Gallegos, explicó que el primer piloto fallecido en Malvinas Gustavo García Cuerva "era primo hermano de papá" y que en su familia sienten con mucho orgullo al piloto de Mirage protagonista del bautismo de fuego en la guerra de 1982, recordando que "el dolor nos une".

Durante un encuentro distendido, García Cuerva comentó a Télam su predilección por la música cuartetera y mencionó a Los Palmeras y Siglo XXI entre sus grupos predilectos; mientras que su equipo preferido es Ferrocarril Oeste.

Parafraseando a monseñor (Oscar Arnulfo) Romero (arzobispo salvadoreño canonizado hace unos meses) dijo que "la justicia es como la serpiente. Muerde a los descalzos y, en general, nuestras cárceles, salvo excepciones, están llenas de descalzos que son los más pobres, los más vulnerables, aquellos que no tienen abogados hábiles, o que no tienen posibilidades de recurrir al poder económico para poder no estar en la cárcel". Por eso esta tarde visita la Unidad XV, que es la cárcel de Río Gallegos, y también el Hogar de Cristo que es un centro de recuperación de adictos.

"En general, en mis 20 años de cárcel me encontré con pobres y jóvenes", reflexionó.

Finalmente, el prelado consideró que es clave estar en las periferias donde "se sufre más" y que "alli debe estar el obispo"; al ratificar lo expresado por el Papa Francisco en cuanto a "que seamos una iglesia accidentada por estar en la calle y no enferma por estar encerrados mirándonos el ombligo".

En el extenso diálogo con Télam el obispo insistió en los casos de "enfermedad, discriminacion y soledad" que muchos padecen en la actualidadad asegurando que "ahi tiene que estar la iglesia porque ahi estaba Jesús".

El sacerdote, que asumirá el próximo 23 de marzo, eligió por lema de su misión en el sur un texto de las sagradas escrituras, del libro de Tobías: "No apartes tu vista del rostro del pobre".-