Comenzó el Sínodo de la Amazonía

Comenzó el Sínodo de la Amazonía

 
El papa Francisco abrió ayer, con la misa que presidió en la basílica de San Pedro, el Sínodo de la Amazonía, cuyo tema central es: “Amazonía: Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”.

El Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica se desarrollará en el Vaticano hasta el 27 de octubre, con el objetivo de “encontrar nuevos caminos para la evangelización de aquella porción del Pueblo de Dios, sobre todo de los indígenas, muchas veces olvidados y sin una perspectiva de un futuro sereno, también por la causa de la crisis de la foresta amazónica, pulmón de fundamental importancia para nuestro planeta”.

En el rezo del Ángelus, ayer, Francisco pidió “acompañar con la oración este importante acontecimiento eclesial, para que sea vivido en comunión fraterna y con una docilidad al Espíritu Santo, que siempre muestra los caminos para el testimonio del Evangelio”.

Este lunes, al abrir los trabajos de la sesión inaugural ante los padres sinodales en el Aula Pablo VI, pidió “caminar bajo la guía del Espíritu Santo”, “actor principal del Sínodo”.

Entrevista al obispo presidente de la C.E.A.

Con los obispos representantes de los distintos países, especialmente más numerosos de la región Panamazónica (Antillas, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Brasil), la Asamblea reunirá a más de 250 personas, entre ellas, religiosas/os, expertos e invitados especiales y laicos y personas consagradas que trabajan en la región. Por la Argentina, participan monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, y monseñor José Ángel Macín, obispo de Reconquista y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen. También como padre sinodal se encuentra fray Sebastián Robledo OFM, un argentino de la provincia franciscana de la Asunción de la Santísima Virgen del Río de la Plata.

Entrevista 2

Entrevista 3

En una serie de entrevistas, antes de partir al Sinodo, monseñor Ojea sostuvo que el Sínodo de la Amazonía será “un gran llamado de atención al mundo sobre cómo el hombre está despreocupándose del futuro”, y que con este encuentro el Sumo Pontífice quiere “aterrizar la Laudato si' en un territorio concreto” y llamar la atención sobre la necesidad de cuidar la Casa Común”. 

Los temas que se afrontarán en este casi mes de debates se resumieron en el documento preparatorio en el que se destaca que "la vida en la Amazonía está amenazada por la destrucción y explotación ambiental, por la sistemática violación de los derechos humanos básicos de la población amazónica, y en especial por la violación de los derechos de los pueblos originarios". 

"No faltan voces contrarias a la propuesta de este evento que hacen sus críticas desde el punto de vista doctrinal y pastoral, por considerar que afectan a la identidad de la Iglesia, corriendo el riesgo de deformar su rostro y su misión" (Editorial de octubre de Eclesia)