Ellos pueden renovar la historia

Ellos pueden renovar la historia


El papa Francisco les aseguró ayer a los participantes del II Encuentro Nacional de Juventud que “pueden renovar la historia. La renovó una chica de 16 años que en Nazaret dijo Si”. Y hoy -en la misa de clausura del evento que se realizó en Rosario y reunió desde el viernes a más de 15 mil jóvenes de todo el país, entre ellos, 200 de la diócesis de Lomas de Zamora- los chicos y chicas reconocieron que “las necesidades de nuestra sociedad, a las que no podemos ser ajenos, nos demandan un verdadero compromiso para su transformación”, al tiempo que se comprometieron a “ser jóvenes que hagan ‘pogo de la esperanza’”.

El “compromiso de los jóvenes” fue manifestado en el marco de la misa de clausura que presidió el arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, cardenal Mario Poli, y concelebraron el arzobispo de Panamá y Presidente de la Conferencia Episcopal de ese país, monseñor José Domingo Ulloa, y el obispo de San Isidro y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea, entre otros obispos y sacerdotes de todo el país.

Video mensaje del papa Francisco

“Los invito a ser partícipes, protagonistas desde el corazón, de este acontecimiento especial, tan importante, no se queden al margen, comprométanse”, expresó Francisco en un video mensaje que anoche conocieron los jóvenes. Por la tarde, los jóvenes habían llevado a cabo gestos misioneros en cárceles, hospitales, asilo y barrios periféricos.

Por su parte, en el compromiso leído esta mañana (ver texto completo en adjunto), los jóvenes proclamaron: “Que fieles a nuestras convicciones y siendo protagonistas de la iglesia misionera, construyamos una sociedad que no le de la espalda a la pobreza, ni a la exclusión, sino que procure el bien común, amando en la diversidad y empatizando con los más vulnerables”. 

Fotos -momentos- del E.N.J.

E.N.J.: clausura y compromiso

Qué les espera a los jóvenes de la diócesis, ahora, después del E.N.J.
A los jóvenes de la diócesis -los 200 que fueron a Rosario junto a sacerdotes y seminaristas, y los que no participaron del E.N.J.- les toca contribuir a una Iglesia “más abierta y cercana a todos, solidaria y samaritana”, buscar-contagiar el “compromiso social desde la fe en los adolescentes y jóvenes” y salir en “misión permanente” compartiendo el evangelio del domingo por medio de los grupos REDd. En resumen, las prioridades diocesanas de este trienio.

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* Fotos: gentileza de mons. Eduardo Martin, Pastoral de Juventud LdeZ y Alejandro Manzur.

Adjuntos:
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